
Soy yo,
la que a veces
trasluzco mi alma
y me dejo ver.
Podés sentirme,
olerme,
tocarme,
porque sigo siendo yo,
hasta que un día
me vuelvo invisible
y floto en el aire
muy alto…
desde una nube
puedo verte,
sentirte,
olerte,
pero no puedo tocarte
porque poco a poco
vas haciéndote
chiquito
y yo,
cada vez más lejos
sigo siendo yo…
Pero vos…
vos, ya no sé quién sos…

No hay comentarios:
Publicar un comentario